Educación para la salud y prevención de conductas de riesgo
La familia es un espacio de crecimiento y aprendizaje para todos los miembros en el que los padres pueden actuar como agentes de prevención del consumo de drogas y otras conductas porque:
- Es la forma más elemental de la sociedad y desempeña un papel fundamental en la transmisión de información y experiencias, de valores y reglas de conducta de generación en generación, proporcionando a los hijos perspectivas positivas de vida.
- En el entorno familiar, los padres deben suministrar normas de convivencia, ya que pueden ser un modelo de aprendizaje que facilite la socialización los hijos, la convivencia solidaria, la responsabilización y la autonomía.
- La familia puede permitir el establecimiento de una comunicación íntima entre sus miembros, favoreciendo el intercambio de sentimientos, emociones y experiencias como elemento fundamental para mantener una relación de bienestar, afrontar los problemas que surgen y orientar a sus miembros para resolverlos.
- La unidad familiar puede facilitar la participación de sus miembros en la comunidad y ayuda a sus miembros a adaptarse a los cambios que se producen en ésta.
Todo ello hace que el ámbito familiar sea un espacio privilegiado para la prevención del consumo de drogas y otras conductas. |